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La envidia entre artistas VS admiración por los logros de los demás

Hoy me gustaría compartir contigo una técnica de inteligencia emocional para que trabajemos la envidia entre las personas en general, pero sobre todo entre los artistas en particular. Comencemos a un hábito muy feo que todos hemos tenido alguna vez, pero que no nos hace ningún bien, créeme. Practiquemos las emociones que nos hacen prosperar, la que nos lleva ser mejores sin destruir al otro y ser mejores. La envidia es una de esas emociones que no nos ayudan a avanzar en nuestro camino como artistas, más bien pone un muro delante de nosotros sin que nos demos apenas cuenta. Un muro difícil de atravesar a veces porque nos empeñamos en ver las cosas bajo su perspectiva y nos sometemos a sus limitaciones en lugar de usarla para crecer y aprender a marcarnos metas nuevas, quizás más ilusionantes o más retadoras.


La envidia está íntimamente ligada al deseo. Deseamos todo el tiempo cosas, algunas las conseguimos y, otras en cambio, se nos resisten. Estos deseos no realizados se vuelven en contra nuestra en cuanto vemos que alguien lo consigue y a nosotros, en cambio, parece que nuestra oportunidad nos esquiva de alguna manera o creemos que tampoco está a nuestro alcance por algún tipo de creencia limitante. Y ahí aparece ella, sometiendo a juicios a esa persona que consigue lo que tú más anhelas, tanto, que en algunos casos parece que la envidia nos posee tanto que nos come, nos engulle en su espiral de críticas y fijación insana hacia algo que no hemos conseguido y que desearíamos para nosotros.


Y ahí es donde aparece la admiración. Esos deseos tienen una proyección muy fuerte en nuestro ser, tanto es así que cuando se nos cumplen nuestros deseos, esos por los que hemos trabajado tanto, lo guardamos en la mente en un lugar especial, un sitio especial donde refugiar estos recuerdos de esos logros que nos hacen sentir orgullosos de nosotros mismos. Por esta razón para luchar contra la envidia tenemos que hacer un ejercicio muy potente de honestidad y empatía hacia la persona que lo consigue y tratar de llegar a esa sensación que sentiríamos nosotros cuando logramos cosas y queremos reconocimiento por nuestros logros.


Debemos ayudar al que lo está intentado con todas sus fuerzas, porque si nosotros no lo hacemos ¿quién lo hará? A tí como artista te gustaría encontrar apoyos “entre los de tuyos”, entre esos artistas que trabajan y que están seguros de sí mismos. Así que es mejor elegir bien y sentir alegría y admiración plena por los logros de los compañeros, porque ellos lo habrán luchado tanto o más que tú, de eso no hay duda.


Bueno, menos cháchara y vamos al ejercicio:


1️⃣ Piensa en una persona a la que tengas envidia, puedes pensar en aquella a la que le tengas más envidia que a nadie (cuanta más envidia mejor).


2️⃣ A continuación vas a comenzar a preguntarte:


📑 ¿Qué ha podido hacer para llegar hasta ahí?

👹 ¿Qué miedos ha tenido que enfrentar?

🏖️ ¿A qué cosas ha tenido que renunciar?

⚒️ ¿Cuánto ha trabajado para estar en esa situación y lograr eso que tú tanto quieres?


3️⃣ Ahora, mira dentro de ti y pregúntate si tú harías lo mismo:


😥 ¿Sacrificarías lo que esa persona ha sacrificado?: Reuniones familiares y de amigos, fiestas importantes, vacaciones, sacrificios económicos...


🎶 ¿Harías lo que esa persona hace todos los días?: Rutinas de ejercicios, dedicación a la creación de proyectos nuevos, promoción en redes sociales, buscar sitios dónde poder mostrar tu arte, buscar audiciones, contactar con agencias, teatros o productoras, crear contactos nuevos con otros artistas...



👹 ¿Enfrentarías tus miedos diariamente?: Ser capaz de gestionar las emociones que te permitan afrontar vivir de las artes no es nada fácil. Son muchísimas las personas que pretenden o ansían tanto o más que tú hacer lo que haces por lo que la competencia es muy feroz y las recompensas a veces no son nada gratificantes. Es muy fácil perderse en ese derrotismo en el que parece que hagas lo que hagas nunca te verán como crees que deberían. ¡Y esa es una lucha titánica!



SI DECIDES QUE NO, que no lo harías, entonces NO SIENTAS ENVIDIA. SIENTE ADMIRACIÓN por ese compañero porque esa persona lo está intentando y lo está logrando. Tal y como sentirías tú al recordar una de tus grandes hazañas y de las que, muy probablemente, te gustaría que te reconocieran en tu vida artística.


SI DECIDES QUE SÍ, ¿QUÉ HACES QUE NO ESTÁS HACIENDO LO QUE ESA OTRA PERSONA? ¿POR QUÉ NO ACTÚAS? ¿POR QUÉ DECIDES QUEDARTE PARADO SIN HACER NADA?


¡El poder está en tu toma de decisiones!


Transformar ese sentimiento tan feo de la envidia por otro que te haga crecer y dar pasos hacia adelante. Facilitará tu relación con los demás y te ayudará a crear una imagen más sana y honesta de tí mismo como persona y artista.


Yo te digo lo que sería más saludable mentalmente, otra cosa es lo que tú quieras pensar y sentir.


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